Sobre Memoria Chilena

Memoria Chilena se define como “un centro de recursos digitales que presenta investigaciones basadas en documentos digitalizados pertenecientes a las colecciones de la Biblioteca Nacional de Chile”[1]. Es parte, junto a Chile para Niños y la Biblioteca Nacional Digital, de los servicios digitales de la Biblioteca Nacional, que son manejados por la unidad de sitios web del Departamento de Archivos Especiales y Colecciones Digitales. Por su carácter patrimonial, Memoria Chilena se ha transformado en una herramienta de apoyo para escolares, docentes, estudiantes universitarios y académicos. Se trata de una plataforma desarrollada por la empresa Newtenberg, de acceso público y gratuito, que no requiere inscripción, y que presenta contenido desarrollado por la institución. Memoria Chilena tiene así una incidencia importante tanto en el contenido al que dan acceso como en la información que describe y sitúa a estos contenidos, articulada con una política de desarrollo de colecciones disponible públicamente.

La demostración de esta articulación y especificidad de la metodología de Memoria Chilena está en cómo es conceptualizada la unidad del minisitio, definido como un:

Conjunto de contenidos relativos a un personaje, acontecimiento, obra o proceso relevante de la cultura nacional [en el que] cada uno de ellos se construye a partir de una presentación o texto introductorio, una selección de imágenes y documentos, una cronología, una bibliografía y una sección de documentos complementarios digitalizados que vincular a Memoria Chilena con BND (Schütte: 2020, 259).

El minisitio es el lugar donde están alojados los objetos digitales, y el mayor valor de la trama de contenidos depositados en Memoria Chilena viene del “ejercicio de hacer explícitas las relaciones que se establecen entre ellos [los minisitios] y que esté disponible en el sitio” (Schütte, 266). Esta trama de contenidos es particularmente interesante, ya que propone al lector una experiencia de lectura hipertextual que se abre a lo hipermedial, contenida en la misma plataforma, y que sirve de contextualización para acceder, luego, a los objetos digitales que, en el caso de los libros digitalizados, exigen una lectura más continua y atenta. Dado que el catálogo de la Biblioteca Nacional tiene, además de libros impresos, láminas, fotografías, registros sonoros, entre otros, Memoria Chilena puede ser explorado a partir de más de 21 categorías de formato diferente[2].

En términos de uso, El año 2020, por ejemplo, contó con más de 7 millones de visitantes, que consultaron un total de 17 millones y medio de páginas aproximadamente y descargaron aproximadamente 900 mil archivos[3].

Las cifras de uso de Memoria Chilena demuestran su carácter masivo y reflejan la consolidación de una larga trayectoria. Así, el 2020, Memoria Chilena tuvo más de 7 millones de usuarios, que visitaron más de 17 millones de páginas y descargaron aproximadamente 911 mil archivos. Estas cifras se han mantenido –a pesar de ciertas variaciones interanuales– relativamente estables en cuanto al número de archivos descargados. Si bien podría considerarse que la cifra de archivos descargados del 2020 presenta un crecimiento explosivo con respecto al 2019 (probablemente debido a la pandemia), sin duda hay más factores que considerar, cuando se toma en cuenta que el año 2016 la cifra de descargas era de aproximadamente 865 mil. Entre el 2016 y 2017 se observa un aumento importante en la cantidad de visitantes estimados y el 2018 se observa el mayor número de páginas visitadas. La gran diferencia existente entre cantidad de páginas vistas y archivos descargados refleja el uso enciclopédico dado a la página y la importancia de los minisitios. Tal vez, las características de los archivos, cuyo peso a veces es considerable, o bien se prestan para una lectura ya sea en tablet o en computador más que en teléfono móvil, desincentivan la descarga de archivos.

Entre el año 2002 y hasta el 2019, Memoria Chilena obtenía sus recursos a través del proyecto patrimonial del Servicio Nacional del Patrimonio (ex Dibam) “Desarrollo de contenidos culturales a través de Internet”[4]. Esta modalidad permitía a la Unidad de Sitios web que pertenece al Departamento de Archivos Especiales y Colecciones Digitales que los distintos servicios digitales de la Biblioteca Nacional (Memoria Chilena, Chile para Niños y Biblioteca Nacional Digital) pudieran contratar profesionales a honorarios, licitar servicios profesionales, tener soporte mensual de la plataforma y nuevos desarrollos, así como efectuar gastos en licencias y equipos.

Así, por ejemplo, el presupuesto asignado el 2018 fue de 2018: $204.369.848, que se desglosó de la siguiente forma:

  • $128.331.361 en licitaciones de servicios profesionales.
  • $ 2.181.830 en contrataciones a honorarios anuales y parciales para cubrir los vacíos contractuales de los profesionales entre licitaciones.
  • $51.108.041 en soporte mensual de la plataforma y nuevos desarrollos.
  • $ 22.748.616  en licencias y equipos.

En el 2019, en tanto, el presupuesto asignado fue de 187.917.936, con el siguiente desglose:

  • $114.754.642 en licitaciones de servicios profesionales.
  • $ 9.996.000 en contrataciones a honorarios anuales.
  • $37.595.142 en soporte mensual de la plataforma y nuevos desarrollos.
  • $  25.572.152 en licencias y equipos.

Sin embargo, a partir del 2019, si bien se mejoró la situación contractual de distintos funcionarios, se eliminó el proyecto patrimonial, por lo que ya hace dos años que no hay un presupuesto asignado, lo que sin duda es un obstáculo a la actualización de la plataforma y nuevos desarrollos, a pesar de que se continúan actualizando y creando minisitios, y digitalizando nuevo material.


[1] http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-123834.html

[2] Es posible agrupar estas 21 categorías en documentos textuales, visuales, sonoros y audiovisuales. A la categoría textual pertenecen las siguientes categorías: “minisitio”, “libro”, “revista”, “artículo”, “carta”, “partitura”, “manuscrito”, “periódico”, “capítulo” y “fragmento”. La categoría visual está compuesta por: “lámina”, “fotografía”, “mapa”, “grabado”, “plano”, “dibujo”, “pintura”. En la categoría sonora se encuentran: “cassette sonoro”, “disco sonoro” y “disco compacto”. Sin embargo, lo audiovisual solo cuenta con la categoría de video. Al 27 de noviembre de 2021, el catálogo está compuesto por 19421 documentos textuales, 15331 documentos visuales, 442 documentos sonoros, 78 documentos audiovisuales y 956 minisitios. Estas cifras varían de acuerdo a los procesos de digitalización y elaboración de minisitios y cápsulas realizadas por los equipos de Memoria Chilena y la BND. Fuente: http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-propertyname-567.html

[3] Cifras extraídas del Departamento de Archivos Especiales y Colecciones Digitales.  Memoria anual 2020 Biblioteca Nacional Digital, Memoria Chilena y Chile para niños.  Biblioteca Nacional: Santiago, 2020.

[4] Esta información, así como la referida al presupuesto, fue recibida gracias a la colaboración de la Biblioteca Nacional unidad de Sitios web que pertenece al Departamento de Archivos Especiales y Colecciones Digitales. Agradecemos especialmente a Daniela Schütte por su constante apoyo a este proyecto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.